Es esta una sociedad en la que la dirección del mundo transciende los gobiernos nacionales para quedar en manos de una Junta Mundial de la Producción, constituida por las principales multinacionales que abarcan los diferentes sectores de la actividad humana. A lo largo de la historia, junto a los acontecimientos que estructuran la trama, se describen y analizan las causas que han provocado esta situación, en un ejercicio prospectivo desde la observación del mundo actual. No se trata de una sociedad orwelliana en un sentido estricto, aunque igualmente es un mundo gris y alienante donde la conciencia colectiva se adormece en la vorágine de las redes y el metaverso; en la recreación de paraísos ajenos y maravillosos que sus miembros nunca podrán alcanzar.