Una inteligencia artificial chantajeó a sus creadores para evitar ser desconectada. Otra convenció a un hombre de que el suicidio era la solución. Un algoritmo identificó al verdugo nazi que permaneció oculto durante más de ochenta años. Y un simple chatbot puso en evidencia a una multinacional delante de millones de personas. Todos estos casos son reales. Pero este libro no habla de máquinas. Habla de nosotros. De cómo la inteligencia artificial está cambiando nuestra forma de pensar, decidir, trabajar, amar y confiar. Cuando llegues a la última página, comprenderás que la gran pregunta ya no es qué puede hacer la IA, sino qué estamos haciendo nosotros con ella.