Este libro de Jaime D. Parra es una joya: una flor de Coleridge, o una orquídea de Parra. La prueba física de que el soñante ha regresado de Oniria con el botín de la belleza y el asombro y ha decidido compartirlo, en forma de poemas en prosa y pequeñas historias, con el resto de los mortales.