ESCUELA DE ESCRITORES DE GETAFE,VARIOS AUTORES
«Here be dragons»áes la frase que podía leerse en los antiguos mapas para indicar un territorio inexplorado y, por tanto, peligroso: allí donde se ignoraba qué es lo que había, solo podía haber bestias. El animal siempre es el monstruo. El animal como ser vivo desprovisto de alma, sin sentimientos, una máquina viviente, como la definió Descartes. Mitología, religión, bestiarios... La historia y el arte no han dejado de monstrualizarlos. Pero en esta antología que tienes entre las manos, hemos querido narrarlos desde una visión reparadora, deudora de tanta mala fama y maltrato en su imagen y en sus existencias, amamos a los animales, y por eso coincidimos con las palabras de Mariana Enríquez: «Los animales están en retirada como agentes del horror, pues ellos deberían temernos a nosotros». Qué duda cabe: nosotros las bestias.
Adolfo Gilaberte