Unos leen poesía. Otros tienden la ropa. Yo escribo mientras tiendo, y siento mientras tiendo, y tiendo mientras pienso en cómo hacer para que la vida no consuma el poco tiempo que tengo para leer, para escribir, para sentir, para tender.
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede obtener más información aquí o cambiar la configuración.