En el verano de 1636, un oidor-magistrado de la Real Audiencia de La Coruña, un párroco de Vivero (Lugo) y un capitán de los Tercios de Flandes viajan en comitiva oficial de Vivero a Madrid. Deben exponer en la corte los pormenores de un extraño suceso ocurrido meses antes en Galdo, una aldea cercana a Vivero, que ha dado lugar a una gran tribulación en la comarca. La novela, narrada en primera persona por el capitán de los tercios, y teniendo como trasfondo hechos y personajes históricos reales, describe con gran detalle los caminos por los que transitan, los lugares donde pernoctan y los anfitriones que los acogen, así como las numerosas peripecias que experimentan en Madrid. El periplo demudará el destino de los tres viajeros.