Los desterrados aborda desde distintas perspectivas de la voz poética el hecho del desarraigo y el apartamiento. Una postura que con frecuencia se ha mostrado como voluntariamente prestigiada en la historia de la literatura, en tanto que buscada y elegida, se va revelando a través de los versos como una opción forzada y no siempre cómoda para el yo lírico.
El poemario, dividido en un preámbulo, cinco partes o cantos y un epílogo, hace un repaso de una variada casuística de apartamientos, voluntarios o forzados, que experimentan los distintos sujetos empeñados en ir por el camino contrario de la mayoría social.