¿Y si este libro te eligió a ti?
Tal vez no sea casualidad que tengas estas páginas entre las manos.
La poesía encuentra a quien la necesita: se cuela en silencios, se posa en heridas, o se enciende en quienes aún creen en la belleza de sentir.
Cada poema guarda un eco distinto: puede acariciar o desgarrar, iluminar o hundir. Depende de tus ojos, de tu historia, de la emoción que decidas dejar entrar.
Aquí la poesía no busca respuestas, sino almas dispuestas a temblar. Si te atreves a abrir estas páginas, quizá descubras que no lees un libro, sino que te estás leyendo a ti mismo.