El cambio climático es una teatralización multidimensional de la gran madeja ecosocial. Algunos la vemos con preocupación,
como si fuera una performance artística, que da lugar a muchas funciones con actores y actrices diversos. Demasiados se expresan con la complacencia de los ególatras. Tanto es así que rara vez buscan la atenta presencia de su público; no lo
necesitan, ostentan y amplifican la fabulación en sí mismos. Por eso, aquí hemos presentado el cambio climático de una forma amigable, para evitar las ecoangustias. La necesaria transición será lo que sea, pero consumir combustibles fósiles a mansalva no es imprescindible.