El intersticio es un intervalo, una distancia o un tiempo entre dos lugares o dos espacios. También es una hendidura, normalmente pequeña, que media entre dos cuerpos o entre dos partes de un mismo cuerpo. Es en ese intervalo, intermedio, interín... desde el que he querido escribir. Recientemente, la comunidad científica médica ha dictaminado que el intersticio, refiriéndose al espacio acuoso que existe entre la piel y el resto de órganos del cuerpo humano, es un órgano en sí mismo. Yo he querido elevar estos hallazgos lingüísticos y médicos a categoría poética literaria y escribir, así, desde un lugar desde el que apenas se ha escrito y que entroncaría con lo que a veces se ha denominado -laquo;poéticas del vacío» y yo denomino «poéticas del límite y del abismo». Estos textos han querido ser escritos desde recónditos huecos inexplorados; desde los silencios que acompañan la música. Desde la tubería y el filamento. Desde la piedra semipreciosa por descubrir y, sobre todo, desde una luz no usada. Lo ínfimo, inefable, recóndito y oculto suele ser de igual valor que lo evident