Impermanente es un libro que nace del movimiento constante de la vida, de aquello que se quiebra y vuelve a levantarse.
En sus páginas, Ana María Eiras explora la fragilidad humana frente a la guerra, el exilio interior y la pérdida, sin apartar nunca la mirada de la esperanza. Los poemas avanzan entre ruinas y gestos mínimos, allí donde un acto de ternura aún puede sostener el mundo. La voz poética se detiene en lo cotidiano, en el amor que resiste, en la familia como refugio, en la memoria que duele pero también ilumina. Cada verso es una invitación a aceptar el cambio, a comprender que nada permanece intacto y que, precisamente por eso, todo puede transformarse.
Impermanente habla de la paz que se construye desde dentro, del silencio que repara, de la palabra que abraza. Es un canto a la resiliencia y a la intimidad, a la fuerza invisible que nos permite seguir aun cuando todo parece derrumbarse.