En el parque
Me enamoré de una imagen.
Fue belleza, susurro,
amor, lectura,
complicidad en la hierba.
Con el brazo apoyado
sobre su esbelto lomo,
le leía aquel libro, como extasiada,
y él, orgulloso junto a su dueña,
miraba al infinito,
entendiendo el sentir de la palabra.