Este libro estudia el proyecto militar del III duque de Alba en los Países Bajos (1567-1573) como una
tentativa de control político y militar basada en la disciplina y la obediencia. A través de su experiencia
previa y de su concepción del mando, se reconstruyen las bases de un modelo de dominación que aspiraba
a restaurar el orden en un territorio en conflicto. El análisis muestra cómo este sistema, coherente en su
diseño, se enfrentó a la compleja realidad sociopolítica de los Países Bajos y a importantes limitaciones de
recursos. Estas tensiones explican las dificultades que impidieron la consolidación efectiva del proyecto
en el medio y largo plazo. El resultado es una lectura crítica del ejercicio del poder militar en la
Monarquía Hispánica en uno de sus escenarios más conflictivos.