Un café ya frío servido en taza de vidrio horas atrás, una telaraña huérfana meciéndose en el silencio, un juego con su propio lenguaje que durará toda una vida. El Espejo nos conduce a tres mundos cotidianamente inesperados que discurren entre reflejos y paralelismos, existencias borrosas arropadas por una espesa neblina. En este recopilatorio de tres relatos, la autora explora los límites de la materialidad y la apariencia, la percepción y la subjetividad.
El espejo, la Sra. Lar y El cajón de los recuerdos nos cuentan de la identidad, de lo que somos y de lo que anhelamos ser; nos hablan de la fragilidad de la salud mental, de la angustia paralizadora, de evasiones y de ensueños, de refugios literarios e imaginativos, de la acumulación incesante de pensamientos, de temblores, de una soledad en blanco y negro, del aislamiento y del silencio y, en definitiva, de la complejidad de la existencia en esta distopía tragicómica sin precedentes a la que llamamos realidad.