La lectura nos crea o destruye. Para comprender nuestra realidad histórica es importante analizar cómo nos escribimos y leemos, porque de ese viaje que va de la razón al sentimiento muchas veces brota una herencia problematizada llena de complejos y fracasos, fobias y filias, miedos y traumas, intereses y rencores, contradicciones y engaños.
Latinoamérica es un mapa senti-pensante no solo geográfico, sino también literario, histórico y lector. Un mapa de libros icónicos cuya iconografía léxica actúa como el amuleto de un espíritu de época y pueblo que se replica en el tiempo: El laberinto de la soledad; Visión de los vencidos; Las venas abiertas de América Latina; Del buen salvaje al buen revolucionario; Poema de amor poscolonial y El sin ventura Juan de Yuste, entre muchos otros. Todos configuran un gran club de lectura que convierten memoria e identidad en campo de batalla o caballo de Troya.
Este texto heterodoxo propone que una sinergia los relaciona: el melodrama, la endofobia y una leyenda negra hispanófoba y anticatólica. Este maleficio con efecto Pigmalión se exp