Hay libros que se leen y otros que se viven. Dos historias genuinas pertenece, sin duda, a estos últimos. Desde las primeras páginas, el lector percibe que no está ante una simple recopilación de recuerdos, sino ante un relato sincero, lleno de emoción y de experiencias que han dejado huella.
El autor nos propone un viaje doble. Por un lado, el del fútbol, y más concretamente el del Real Madrid, vivido con una pasión auténtica, de esas que acompañan toda una vida. Pero aquí no se habla solo de partidos o de resultados: se habla de lo que el fútbol significa, de cómo une a las personas, de cómo crea recuerdos imborrables y de cómo puede formar parte de nuestra identidad. Por otro lado, encontramos el relato de una experiencia en la República Dominicana, donde la vida profesional del autor como diplomático se mezcla con situaciones sorprendentes, casi increíbles, que parecen sacadas de una novela.
Ambas partes tienen en común su honestidad. El autor escribe como quien conversa, sin artificios, compartiendo lo vivido con naturalidad y cercanía. Y eso hace que el lector se sienta parte del viaje, como si