Tramuntà escribe sobre aquello que nunca ha sabido explicar.
Sus cartas viajan a través del tiempo para llegar a manos de Marlena, una muchacha que vivió a finales del siglo XIX y cuya luz solo conocemos a través de las memorias de Tramuntà.
Entre la neblina del recuerdo, se desdibuja una historia de tinta mojada, escrita con la voz del mar y del viento. ¿Qué importa el paso de los años cuando las heridas siguen abiertas? Nada fue como debía ser, porque ellos tampoco tendrían que haberse encontrado.
El tiempo es cruel y caprichoso: nos deja desnudos, con el corazón latiendo aquello que se ha perdido ?si es que alguna vez algo fue nuestro?.
Tramuntà y Marlena son dos nombres de niebla y luz que, tiempo atrás, se amaron.
Ahora, solo en las cartas podrán recuperar lo que ambos han sangrado durante toda una vida.