En el Madrid ocupado durante la invasión napoleónica, las órdenes se cumplen, los bandos se suceden y la ciudad aprende a callar. Pero alguien empieza a anotar. No proclamas. No consignas. Fechas, hechos, ausencias, contradicciones.Pronto, registrar lo que ocurre se convierte en un acto peligroso. Y recordar, en una forma de resistencia. Cuando la diversidad de miradas nutre la verdad, el relato deja de pertenecer a la autoridad.El registro es una novela histórica sobre el poder, la memoria y el precio personal de contar lo que otros prefieren borrar. En este relato, las mujeres sostienen la continuidad, la ciudad aprende a mirarse a sí misma y el pasado dialoga con el presente sin pedir permiso. Una mirada reflexiva y literaria a la historia contada desde abajo.