El ensayo principal, «Yerma y Antígona, o la sacralidad de la vida orgánica», trata de analizar una temática, no excesivamente estudia da, de la obra lorquiana, en la que se conectan y abrazan la Grecia de la época «trágica» y la Andalucía de los comienzos del siglo XX, a través de dos mujeres -protagonistas de ambas tragedias: Antígona y Yerma- en la intemporalidad de una misma constelación mítica: la de la «fecundidad» y sus mitologemas conexos.