Toda obra poética verdaderamente madura acaba convirtiéndose en una conversación con el tiempo. Una conversación serena, lúcida y profundamente humana, en la que comparecen los recuerdos, los afectos, las pérdidas, las esperanzas y las preguntas que acompañan al ser humano desde siempre. En esa tradición se inscribe Volé tan alto, tan alto, el nuevo poemario de María Pilar Cavero, una autora que ha hecho de la reflexión, la sensibilidad y la autenticidad las señas de identidad de su escritura. Cada uno de sus libros ha representado una nueva estación de un largo viaje intelectual y humano, caracterizado por una mirada atenta al mundo, una profunda sensibilidad ética y una constante fidelidad a la palabra poética. Volé tan alto, tan alto reúne muchas de las constantes temáticas y estéticas que han definido su obra, al tiempo que ofrece una de las reflexiones más hondas y depuradas de toda su producción. No resulta casual que el libro adopte como título el célebre verso de san Juan de la Cruz, porque toda la poesía de María Pilar Cavero puede entenderse como un ejercicio de elevación interior: una búsqueda con