Porque, a veces, la medicina también se aprende fuera del quirófano.
Un paciente está a punto de entrar en quirófano. Todo está preparado para la intervención.
Entonces ocurre algo inesperado: antes de la operación pide algo que ningún cirujano espera
escuchar: un abrazo.
A partir de escenas como esta, el cirujano Guillermo Marín Hargreaves abre una ventana poco habitual al interior de la medicina: ese territorio donde la ciencia y la técnica conviven con el miedo, la esperanza y la fragilidad humana.
Entre consultas, quirófanos y conversaciones que dejan huella, estas páginas recorren historias reales que revelan algo que a menudo olvidamos cuando pensamos en hospitales: detrás de cada diagnóstico hay una vida, y detrás de cada bisturí también hay un ser humano.
A lo largo de veintidós relatos, el autor comparte encuentros que van mucho más allá de la
relación entre médico y paciente: momentos vividos con compañeros, familiares, amigos o con su propia conciencia. Historias que muestran cómo, incluso en los lugares donde la vida parece reducirse a cifras y diagnósticos, sigue