distribuciones.es/imagenes/9791388/979138828299.GIF Sonata para una voz sola es un poemario íntimo, en el que se reflejan el sentimiento, la
reflexión y el pensamiento de la autora en torno a la vida. La poesía y la música comparten
la armonía de los sonidos, bien sean estos vocales o instrumentales, por eso el poemario
adquiere la forma de una sonata compuesta en tres movimientos: Naturaleza, Palabra y
Nostalgia. Se cierra con un epílogo o coda, formado por dos pequeñas colecciones de
haikus, esa breve estrofa de la lírica popular japonesa que, prescindiendo de todo recurso
retórico, nos transmite las sensaciones de nuestro entorno.