María siente miedo al tener que cambiar de colegio, mientras que Teo teme una excursión desconocida y Nico, enfrentarse al comedor sin sus padres. A través de nuevas experiencias, la ayuda de sus compañeros y el apoyo de sus maestras, descubren que compartir lo que sienten los hace más fuertes. Juntos aprenderán que el miedo es algo natural y que, con cariño y compañía, puede hacerse cada vez más pequeño.