Este libro acompaña el viaje de Vera hacia un territorio donde las emociones aprenden a escucharse. Entre paisajes y caminos recorridos, se adentra en un mundo íntimo donde la familia, la maternidad y los desamores se entrelazan con el aprendizaje de elegirse a sí misma. En ese recorrido comprende que amar también implica soltar y que volver a casa es habitar su cuerpo, su voz y su raíz. Una historia que nace del cansancio de buscar fuera y de la necesidad de mirarse, por fin, sin culpa.