Pequeñas anomalías es una colección de cincuenta y cuatro microrrelatos de Javier García Cellino en la que nos acerca al juego, al puzle que dibujan las palabras, que ponen ante nosotros, y al mismo tiempo, la noche y el día, el encontrarse dentro del laberinto y asimismo poder observarlo desde una perspectiva que abarca todos los caminos, e incluso alguno más que el lector puede echar a discurrir, porque el autor nos ha dejado claves que nos llevan a seguir andando, dentro y fuera del laberinto, dentro y fuera de la realidad.
Algunas veces los personajes se escapan de los libros. Cuando eso ocurre, cuando el escritor deja los personajes y las historias en los ojos del lector, para que este los guíe por los laberintos propuestos y sugeridos, es cuando el puzle cobra verdadero sentido.