La inspectora Julia Soto acude al lugar donde ha aparecido un hombre asesinado. A partir de ese momento su vida da un vuelco. Sabe la diferencia entre que sea ella quien pregunte «¿dónde estuviste anoche entre las ocho y las nueve?» o que la pregunta se la hagan a ella. Y decide que las preguntas las hará Julia Soto. Enfrentarse a la investigación supondrá rememorar un juego de casualidades y coincidencias a las que no es ajena. Así, intentando guardar su secreto, pone a su equipo sobre unas pistas en las que atrapar al asesino no es su única prioridad, sino también conocer la personalidad de la víctima, una víctima a quien su corazón ya había decidido entregarse.
Nunca lo sabré rompe los esquemas de la novela negra al trasladar el crimen a lo cotidiano, indagar en el alcance de las pasiones oscuras y mostrar a víctima e investigadora en sus facetas más humanas e inmorales.