Estos cincuenta y nueve poemas ponen al descubierto recuerdos, pensamientos, ansiedades, anhelos, logros, frustraciones? y también esperanzas. Muchos han sido meditados, mientras que otros han surgido de forma espontánea y han crecido por sí mismos, como setas en otoño. En todos ellos conviven la realidad y la ficción, y ?como debe ser? la línea que las separa es muy difusa. El lector observará que no están agrupados por temáticas, sino que se presentan sueltos, en plena libertad.