Tras dejar atrás la vida social de la ciudad, una joven mujer inglesa se instala en una casa de campo en Pomerania, donde descubre en el jardín un refugio frente a las obligaciones, las visitas indeseadas y las convenciones de su tiempo. Entre rosales, senderos y estaciones cambiantes, Elisabeth observa con humor las pequeñas batallas domésticas, los silencios del campo y la libertad íntima que brota al cuidar la tierra. Elizabeth von Arnim ofrece un relato delicado y lleno de ironía que combina diario personal, naturaleza y observación social.
Publicado en 1898 y convertido pronto en un inesperado éxito internacional, el libro celebra el poder regenerador de la naturaleza y la necesidad de preservar un espacio propio frente a las exigencias del mundo.