Al exhumar los restos de una mujer en el cementerio de Periana rodeado por cipreses, se descubren, enterradas en el mismo ataúd, dos osamentas abrazadas. Este extraño hallazgo hace que tenga que intervenir el Equipo de la Policía Judicial de la Compañía de la Guardia Civil de Vélez-Málaga.
La sargento primera Venecia Fuster, recién llegada de la UCO de Madrid, quedará al mando de la investigación. Junto con el guardia civil Manuel Quesada, hallará similitudes con los casos de otras jóvenes desaparecidas en las mismas circunstancias al final de los años noventa y principios del dos mil en estos dos municipios de la Alta Axarquía malagueña.