distribuciones.es/imagenes/9791399/979139927674.GIF El autor, tiempo atrás, visitó Ceuta en tres ocasiones siempre solo y sin tener nada que hacer ni a nadie que ver, sino simplemente por ver y verse en la coqueta ciudad europea y mediterránea, y de acento andaluz su habla. Desde el mismo día de la invasión, con las algaradas y excitación de sus protagonistas, se vio que nada tenía que ver con las crisis migratorias, no mostraban en absoluto rastro del desvalimiento de subsaharianos, sudaneses o yemeníes. El autor había apoyado al Marruecos pluralista e institucional frente al totalitarismo del Polisario.
La gran consecuencia que extrae de la invasión de Ceuta serán los perjuicios que tendrá que arrostrar ese país y su emigración, poniendo a las claras (imágenes icónicas muy poderosas) la gran brecha entre civilizaciones. Que ya estaba en fase ascendente en Europa. Un torpe anti-Mundial.