En este poemario, Isabel Martin Grande fusiona su experiencia profesional en salud mental con su vivencia personal de pérdidas de seres queridos.
Ofrece un testimonio sobre el proceso psicodinámico de integrar un trauma utilizando la escritura creativa, la poesía, como herramienta de gestión emocional, para reordenar el caos interno del duelo. Recuerda al lector que mientras existan palabras y recuerdos nadie camina solo en su dolor.