Este poemario, el tercero de la autora, mantiene un vínculo común con los versos
que compusieron los anteriores, lo que explica -en tanto una forma de
continuación- la evolución de algunos de ellos, dando como resultado Antes de
volver a existir.
Su estilo se caracteriza por los versos libres que giran en torno a temas cotidianos,
manteniendo un estilo crudo, descarnado, oscuro, aunque siempre desde un
trasfondo combativo.
El poemario nace del movimiento del cambio, de un lugar que empieza siendo
incómodo y algo doloroso para, posteriormente, ser transformado.
Aquí se habla de flores en el alma y polvo en las entrañas.
Flores que crecen frescas y coloridas, como el tiempo futuro. Y polvo en lo más
profundo de su ser. Un polvo que un día fue parte de su corazón y hoy aún lo es de
su memoria. Una parte de ella que algún día se rompió y no quiso echar afuera, sino
convertirla en el motor de su poesía.
Por eso, aquí conviven el dolor y el amor de cada momento de su vida -pasado,
presente y futuro-, fusionándose en versos sin normas que inspiran su alma