Alta sin cura es un viaje íntimo por la pérdida, el duelo, el cuerpo y la reconstrucción. Desde una infancia marcada por el cáncer de una madre luminosa hasta la lucha con la identidad, el amor, la culpa y la esperanza, estos poemas nombran aquello que a menudo queda en silencio.
Con una voz cruda y delicada a la vez, la autora convierte heridas en lenguaje y preguntas en refugio.
No es un libro cómodo, sino profundamente honesto.
Incluso para quien no lee poesía, aquí hay algo reconocible: la certeza de que, aun rotos, seguimos latiendo.